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8.8.07

Un día histórico

El 12 de agosto del 2003, la Cámara de Diputados da media sanción a la ley 25.779 que declara insanablemente nulas las leyes de obediencia debido y punto final. A los pocos días, el Senado haría lo propio, dando cierre a una etapa de impunidad y silencio que tanta bronca y dolor causaría en miles de argentinos.
Enseguida empezaron las primeras repercusiones: el mundo jurídico-liberal empezó a discutir el efecto de la declaración, jueces de todo el país empezaron ordenaron la reapertura de las causas y la derecha reaccionaria empezaba a tirar manotazos de ahogado.
Actualmente, algunas causas están siendo elevadas a juicio oral y ya se consiguieron las primeras sentencias condenatorias. No es fácil, muchos se resisten a que haya justicia y siguen golpeando, pero el pueblo argentino ya esta decidido a no volver al pasado.

6.8.07

Time is on muy side

El 11 de agosto del 2003, el Presidente Kirchner firma dos importante decretos. Por un lado, hace efectiva la adhesión de la República Argentina a la Convención sobre imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad, demorada desde el año 1995. Por el otro, le manda al Congreso el proyecto de ley que le otorga jerarquía constitucional a dicha Convención.
Esta decisión, que a primera vista pareció ser una mera declaración política, tendría importantes efectos en el futuro. La cuestión es la siguiente. Resulta, que faltaban pocas horas para que se anularan las "leyes de impunidad" y el Pingüino, previendo que una vez reabiertas las causas uno de los argumentos defensivos de los milicos sería la prescripción de los delitos cometidos, resuelve adherir a la Convención y pedirle al Congreso que le otorgue el mismo nivel de jerarquía que la Constitución Nacional. De esta manera, queda claro que en la Argentina los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles y que el secuestro, tortura y muerte de tantos compañeros serán juzgados sin importar cuanto tiempo pase.
La lucha por memoria, verdad y justicia vuelve a reicibir un guiño por parte del Presidente.

4.8.07

Para que se vayan preparando

El 25 de julio del 2003, el Presidente Kirchner tomó una de las medidas mas audaces de sus primeros meses de gobierno. Metiéndole un volantazo a la historia, anula el decreto de Fernando De la Rúa que disponía rechazar "in límine" todos los pedidos de extradición contra los represores de la última dictadura militar.
El día anterior, la Justicia argentina había recibido un pedido de extradición de 46 militares por parte del Juez español Baltasar Garzón. El Pingüino, iniciando una de sus principales políticas de Estado, abre el camino para que se ordenen las detenciones y se analicen judicialmente las extradiciones solicitadas.
La medida llena de esperanza a los que lucharon durante décadas reclamando verdad y justicia pero deja el sabor agridulce por no lograr enjuiciar a los milicos dentro en la Argentina.
Finalmente, ninguna extradición se llevó a cabo porque debido a que se anularon las leyes de obediencia debido y punto final los militares comenzaron a ser enjuiciados en nuestro País. Pero eso, es historia de una próxima entrada...

29.7.07

"pero los dinosaurios van a desaparecer"

El 27 de mayo del 2003, apenas regresado de Entre Ríos, el Presidente Kirchner firma el decreto que inaugura una nueva política y relación entre Poder Política y las Fuerzas Armadas.
Ese primer decreto, que ordenó el descabezamiento de las cúpulas militares, tuvo como finalidad afirmar aquello que luego del retorno de la democracia tantas veces estuvo en duda: la subordinación de las Fuerzas Armadas al Poder Político. De esta manera, comienza un proceso, aún inconcluso, de eliminación definitiva de los sectores reaccionarios y golpistas del seno de las Fuerzas Armadas.
Para algunos este fue el comienzo de una provocación constancia por parte del Presidente hacia los militares, para otros fue la demostración de que algo comenzaba a cambiar.